BiotransLab

About This Project

 

Biotranslab. Bio.electro.chemistry y sus enredos intra activos.

Bio-trans-lab, concebido y coordinado por Pin de Pechblendalab, es uno de los múltiples nodos disruptivos de Hackteria, es un laboratorio nómada abierto a la experimentación con el cuerpo y la tecnología, basado en la propuesta de aprender haciendo. Como laboratorio (s) de ciencia transhackfeminista queer, este laboratorio busca la apertura de un espacio-tiempo particular, un lugar para la confluencia de cyber-cyborgs, cyberwitches y alquimistas degenerados.
Una invitación a experimentar y ser atravesado por la experiencia práctica de la perturbación noiSEX, herramientas DIWO o DIT, fluidos y cuerpos no estáticos. Es precisamente este cuerpo extendido y no estático, el tentacular, convirtiéndose en la condición de la posibilidad de ser atravesado por la performatividad de la materia, moviéndonos más allá de la mera individualidad, realizando la ciencia a través de acciones colectivas.

A partir de la revisión de la biología evolutiva en el contexto contemporáneo, el origen de la vida se entiende aquí como una turbulencia de fluidos, una metáfora de las nuevas biosofías de colisión, fricción y simbiosis de entidades. Una de las propuestas de biotranslab es pensarnos como un sujeto o entidad en constante cambio, existencias múltiples que no se definen dentro de la lógica capitalista. Una deconstrución de las narrativas binarias heredadas de la cultura occidental moderna.
Fluimos y nos volvemos, cambio y forma de bronceado (c), somos la constante rearticulación de entidades complejas, de tránsitos inciertos y de bioprocesos, somos entidades metaorgánicas, post-formaciones degeneradas, somos la negación de la preexistencia a través de las huellas que dejan el deseo y los afectos. Afecciones que niegan el positivismo de Comte y que proponen una Fricción de Ciencia Abierta, un conjunto de ruidos, un ruido perturbador contra el reduccionismo sistémico de la ciencia, la articulación colectiva de una existencia degenerada. En este contexto, el laboratorio se entiende como un ritual colectivo de fluidos, un enredo de cuerpos, dispositivos, códigos, frecuencias y ondas.

biotranslab se enreda en Open Science Friction, una perspectiva biohacker que concibe el conocimiento de la experiencia del cuerpo, una expresión y transformación del yo heredado, un distanciamiento de la individualidad a través de la fricción y la conexión. Este performance del conocimiento (Karen Barad) es esencialmente el proceso de aprender haciendo, el cuerpo se está siendo atravesado por otras agencias y mediante el cual se realizan cambios constantemente que modifican los resultados, lo que implica un flujo constante a través de las grietas del espacio-tiempo. Una fermentación, un movimiento de tránsito que se mueve rápidamente hacia un movimiento explosivo y expansivo, hacia experimentos radicales, hacia una fuerte confianza colectiva. Se mueve en el intento de escapar de los códigos biopolíticos que mantienen a nuestro cuerpo (s) para relacionarse de una manera diferente, para volver a articular un ecosistema abierto, más allá del paradigma antropocéntrico. Una búsqueda profunda de tecnologías libres, conocimiento localizado, biopunk, cyborg_witches, hardware, software y wetware.